Los que me conocéis, sabéis que es habitual en mí pedir a mi interlocutor que me explique su planteamiento empleando un dibujo, un gráfico. También es habitual verme emplear un dibujo para explicar algo. 

 

Emplear gráficos y dibujos me permite visualizar bien el contenido, a la par que me ayuda a retener el mensaje y a aclarar los conceptos.

 

 

Los gráficos y dibujos me permiten pasar del mundo unidimensional de las palabras a una perspectiva adicional, a un racional en dos dimensiones.

 

Siguiendo con mis hábitos, con mis costumbres, en más de una ocasión me habréis oido emplear la expresión 

“no lo entiendo, mejor cuéntamelo con manzanas”.

 

Una expresión muy gráfica, una metáfora que intenta indicar 

 

la necesidad de simplificar un mensaje, de explicar algo de una forma sencilla, inteligible y tangible (que se pueda tocar) que permita entender las distintas perspectivas y dimensiones que hay detrás del lenguaje, detrás de unas palabras, detrás de los meros dibujos.

 

Vivimos en un mundo tridimensional (alguna buena amiga me dirá que me equivoco, que hay mas de tres dimensiones pero, de momento, dejémoslo ahí). Los objetos que nos rodean tienen propiedades espaciales (son altos, bajos, curvos, puntiagudos, profundos, finos, están más o menos cerca de nosotros …). Al limitarnos a representarlos planos en una hoja de papel perdemos gran cantidad de matices de los mismos y cuando intentamos suplir en el papel esa falta de dimensión en el espacio, a gran parte de nosotros nos resulta complicado, y cuando lo logramos, lo hacemos tras haber invertido una considerable cantidad de tiempo.

 

En un estudio publicado en la revista Developmental Psychology científicos de la Universidad de Chicago muestran la importancia de desarrollar las habilidades de pensamiento en 3D para progresar en el aprendizaje de matemáticas y de ciencias. El estudio muestra que jugar con bloques (sí, habéis leído bien,  jugar con bloques tipo LEGO®) ayuda en el desarrollo de esas habilidades. 

 

La profesora Newcombe (Univ. de Temple) avanza un poco más, demostrando que lo importante son las conversaciones mientras se interactúa con esos bloques a la par que se observa el mundo a tu alrededor. Dicho de otro modo, al trabajar con bloques activamos las numerosos conexiones existentes entre nuestro cerebro y nuestras manos liberando, al construir algo con los bloques, conocimiento que permanecía oculto en nuestro cerebro, conocimiento que no sabíamos que habíamos adquirido o desarrollado. 

 

Al unir la potencia de la palabra, del relato, a esa experiencia, multiplicamos nuestra capacidad de reflexionar, de crear, de transmitir; siendo capaces de experimentar todas las dimensiones. Es tan potente lo que desatamos, que poco importa si lo que construimos con los bloques se asemeja o no a lo que queremos que represente. 

 

La tridimensionalidad unida a la potencia de la palabra, de la metáfora crean una especie de magia y comenzamos a ver cosas, perspectivas, relaciones que, al trabajar en el mundo plano del papel o con las meras palabras, pasaban desapercibidas.

 

¿Es posible aprovechar ese todo ese potencial en el mundo empresarial?

 

En el mundo de la empresa, tal como lo conocemos, casi todo se mueve en una o dos dimensiones. Escribimos memos y reportes, hacemos presentaciones PowerPoint, hacemos discursos o disertaciones. 

 

En ese mundo mono o, en el mejor de los casos, bidimensional es muy alta la probabilidad de que se primen (o incluso premien) las ideas de aquel que es mas impulsivo, de aquel que hace el mejor set de diapositivas, de aquel que redacta mejor. Eso, lamentablemente implica que ignoramos el conocimiento que reside en la cabeza de colaboradores que no destacan en el mundo bidimensional. Más aún, también ignoramos parte del conocimiento que reside en las cabezas de aquellos que destacan en el mundo bidimensional, pues ni ellos son conscientes del mismo ya que no han tenido la posibilidad de explorar perspectivas, nociones espaciales y relaciones que no se perciben en el mundo en 2D.

 

De esta forma, habitualmente limitamos de una forma tremenda la creatividad y permitimos que nos guíe la actitud de consultor del líder. El consultor generalmente sabe a dónde quiere ir y cómo quiere hacerlo, y es bastante común que, con una aproximación más o menos “top – down” (de arriba hacia abajo), condicione o guíe las acciones del equipo. 

Así, en el tránsito desde un punto A (situación actual) hasta un punto B (situación deseada), con una aproximación bidimensional o de liderazgo de consultor, habitualmente pasan desapercibidos los distintos caminos posible, prestándose atención sólo a aquellos en los que la bidimensionalidad pone su foco. Incluso pasa desapercibido si el punto de llegada ha de ser B en lugar de otro bien distinto (C, D o E). Todo ello ocurre por que el líder consultor limita la creatividad a lo que permite el mundo bidimensional de los dibujos, los textos escritos y las palabras.  

 

¿Cómo liberamos el potencial del pensamiento 3D en individuos, equipos u organizaciones para que aprendan a resolver retos estratégicos y a tomar mejores decisiones?

 

Visto lo anterior, parece bastante evidente que en un mundo en 2D es posible solucionar problemas complejos, generar compromisos de los miembros de un equipo o de una organización y liberar el conocimiento a través de la participación. Sin embargo las metodologías de trabajo actuales en 2D tienen limitaciones si lo que queremos es que los individuos, los equipos y las organizaciones aprendan a tomar las mejores decisiones en un mundo cambiante, cuando lo impredecible ocurre, generando los mejores compromisos. 

Nótese que aprender a tomar las mejores decisiones en un mundo cambiante es muy distinto a tomar la mejor decisión ante un evento determinado. Mientras que metodologías de trabajo en 2D sólo te responden a la segunda parte de la frase (tomar la mejor decisión ante UN evento determinado), la introducción de metodologías de trabajo en 3D permiten abordar con éxito y de forma mucho más rápida ambos aspectos. Es decir, te permiten aprender cómo actuar ante eventos que hoy conoces que pueden ocurrir, pero también ante aquellos que no puedes predecir.

 

Existen diversas metodologías de trabajo que permiten activar el pensamiento en 3D de individuos, equipos y organizaciones. De entre ellas destaco por su base científica y sus resultados probados durante más de una década la METODOLOGIA LEGO® SERIOUS PLAY®. Esta metodología tiene su origen en la necesidad de reinventarse de LEGO® y muchas organizaciones se han beneficiado enormemente de los magníficos resultados que entrega gracias a su sólida base científica y metodológica.

 

Las sesiones de trabajo (o talleres) de LEGO® SERIOUS PLAY® METHODOLOGY permiten comprender de una forma completa una gran variedad de problemáticas, ofreciendo soluciones creativas y holísticas. Fomentan tanto el pensamiento individual como el colectivo, invitando a los miembros del equipo a pensar solos y como equipo, de forma divergente en un entorno seguro. En las dinámicas se fomenta la actitud innovadora, el pensamiento ‘fuera de la caja’ (fuera de los convencionalismos), recogiendo las ideas de todos los miembros; y se facilita el tener conversaciones complejas sobre retos complicados. 

 

El uso las metáforas y ‘contar historias’ facilita la retentiva. De esta forma, lo aprendido y acordado en el taller crea un sólido recuerdo en la mente de los participantes; y ese aprendizaje aflora de forma natural en el futuro en situaciones cotidianas.

Los participantes en los talleres construyen cosas, comparten lo que esas cosas representan, reflexionan individual y colectivamente, construyen historias acerca de lo construido, representan relaciones y sistemas; hacen y responden preguntas y extraen conclusiones y guías. De esta forma pasan por un proceso de introversión, primero, y de compartir, después, y activan y liberan tanto el pensamiento divergente como el convergente. El entorno seguro generado permite probar distintos escenarios, testar impactos, ver perspectivas nuevas de las cosas, las personas, las organizaciones, las relaciones, …

 

En los talleres LEGO® SERIOUS PLAY® METHODOLOGY se hace tangible lo intangible. Atrévete, pruébalo.

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